Si eres adulto...

  • La iluminación supone un 12% del consumo energético de un hogar. Puedes ahorrar algunos euros utilizando bombillas de bajo consumo. Así, reducirás hasta en un 80% el consumo de electricidad.
  • Apaga las luces cuando no las necesites. Apagar cinco luces en habitaciones de la casa cuando no las necesitas puede suponer un ahorro de 60 euros al año.
  • La calefacción, con un 46%, es el principal consumo energético de los hogares. Con un buen aislamiento de la vivienda se pueden conseguir ahorros energéticos y económicos, de hasta un 30% de calefacción. Así, utiliza láminas adhesivas de material plástico transparente para pegarlas a marcos y acristalamientos para disminuir de forma considerable las pérdidas de calor.
  • Haz buen uso de toldos, persianas, cortinas y ventanas. Si cierras las persianas y corres las cortinas por la noche evitarás importantes pérdidas de calor en invierno. Y en verano, instalando un toldo o cerrando las persianas lograrás reducir el calentamiento de la vivienda.
  • Al encender el aire acondicionado, no ajustes el termostato a una temperatura más baja de lo normal. No enfriarás antes, pero sí consumirás más energía.
  • No abuses de la temperatura del aire acondicionado porque cada grado más frío supone entre un 3% y un 5% más de consumo de energía.
  • Al comienzo de la temporada de frío, es conveniente purgar los radiadores para retirar el aire contenido en el interior. Los radiadores acumulan aire en su interior tras estar varios meses parados, y éste dificulta la transmisión del calor.
  • La temperatura a la que programamos la calefacción condiciona el consumo de energía de nuestro sistema de calefacción, de tal modo que por cada grado que se aumenta ésta, se incrementa el consumo de energía entre un 3% y un 5%. Una temperatura de 20/21º es suficiente en invierno para mantener el confort en una vivienda.
  • La calefacción central colectiva, con medición y regulación individualizadas para cada una de las viviendas es, desde el punto de vista energético y económico, un sistema mucho más eficiente y barato que los sistemas individuales o independientes para cada vivienda.
  • Desenchufa el cargador del móvil cuando no lo uses. El cargador consume aunque no esté conectado al teléfono. Se estima que, si el cargador se deja siempre enchufado, se desperdicia el 95% de la energía necesaria para cargar el teléfono.
  • Una buena iniciativa es conectar algunos aparatos (televisor, cadena musical, vídeo y DVD, decodificador digital, etc.) a «ladrones» o bases de conexión múltiple con interruptor. Al desconectar el ladrón, apagaremos todos los aparatos al mismo tiempo y podemos conseguir ahorros superiores a 40 euros anuales.
  • Desconecta completamente los aparatos eléctricos cuando no vayan a ser utilizados durante largos períodos de tiempo y, especialmente, durante los viajes de fin de semana o en vacaciones. Recuerda que los que se quedan en stand by (con el piloto rojo encendido), aunque menos, siguen consumiendo energía inútilmente.
  • A la hora de comprar un electrodoméstico, elige uno que tenga etiqueta energética de clase A. La etiqueta energética nos permite saber cuánta energía va a consumir un electrodoméstico a lo largo de su vida útil. Un aparato de clase A+ llega a consumir un 70% menos de energía que otro de clase G. No elijas aparatos más grandes y potentes de lo que realmente necesitas, estarás malgastando dinero y energía.
  • Utiliza los programas cortos o económicos si necesitas usar el lavavajillas a media carga.
  • Procura utilizar el microondas en lugar del horno; el uso del primero en lugar del segundo puede suponer ahorros entre un 50% y un 60%.
  • Al usar la lavadora, trata de lavar con programas de baja temperatura ya que gran parte de la energía que consume la emplea para calentar el agua (un lavado a 90 ºC consume casi el doble de energía que a 60 ºC).
  • Procura que la parte trasera del frigorífico esté limpia (si está sucia puede incrementar el consumo un 15%)
  • En el frigorífico, ajusta el termostato para mantener una temperatura de 6ºC en el compartimento de refrigeración y de -18ºC en el de congelación. Cada grado que reduzcas la temperatura, aumentará, innecesariamente, un 5% el consumo de energía.
  • Las pantallas planas (TFT y LCD) son más eficientes energéticamente y cansan menos la vista que los monitores convencionales. Cuando cambies de monitor plantéate adquirir uno de pantalla plana de tipo LCD, porque son los más eficientes al consumir una media de entre 50 y 70% menos energía en modo encendido que el monitor convencional. Esto puede suponer un ahorro de hasta 20 euros anuales y de hasta 100 euros a lo largo de la vida útil del monitor.
  • El sector del transporte es el mayor consumidor de energía final (en torno al 40% total). Revisa tu coche periódicamente aunque no lo consideres necesario. Un automóvil con una correcta puesta a punto gasta hasta un 9% menos de combustible.
  • Averigua qué transportes públicos podrías emplear en tus trayectos diarios y pruébalos. Una buena conexión autobús-tren, por ejemplo, te permitiría viajar con comodidad y dejar el coche en casa. Haz cuentas, por muy eficiente que sea tu coche, el transporte público, por lo general, siempre será más barato.
  • Más del 75% de los desplazamientos urbanos se realizan en vehículos privados con un solo ocupante. Saca el mayor partido posible a tu coche coordinándote con algún compañero que viva cerca de ti para compartir coche. De esta forma, además de reducir las emisiones de C02, ahorrarás mucho dinero al dividir gastos y contribuirás a mejorar la circulación de tu ciudad.
  • Plantea la posibilidad de instalar placas solares para la obtención de agua caliente sanitaria. Estos colectores solares pueden suministrar entre el 60 y el 70% del agua caliente que necesitas.
  • Si tienes piscina, puedes instalar un programador en la depuradora para que funcione el tiempo imprescindible. En el caso de piscina climatizada, existen principalmente dos sistemas de ahorro energético: la utilización de placas solares para calentar el agua y mantas térmicas para cubrir la piscina por la noche.
  • Las calderas de condensación y las de baja temperatura pueden procurar ahorros de energía superiores al 25%.
  • Instala o cambia de lugar el condensador (unidad exterior de los aparatos de aire acondicionado) a un sitio más fresco y mejor ventilado, donde no incida el sol. Si está en un tejado, es conveniente cubrirlo para cobijarlo a la sombra.
  • Reduce al mínimo la iluminación exterior y ornamental. Para las zonas ajardinadas, en las paredes exteriores, o en las áreas cercanas a la piscina, puedes instalar lámparas alimentadas con energía solar que crean un ambiente más acogedor y no consumen electricidad.
  • Planta en el cerco de tu casa zonas verdes con arboleda de hoja caduca. Así, se permite su protección contra el viento y el sol durante las épocas más calurosas del año.
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