Si eres estudiante...
Con algunas acciones muy sencillas puedes aportar tu granito de arena para ahorrar energía en tu centro educativo y contribuir al mismo tiempo a conservar nuestro medio ambiente.
- Al salir al recreo o al acabar la jornada apaga las luces en las aulas, biblioteca y baños. Utilizad las luces cuando sea necesarios y aprovechad al máximo las horas de luz natural levantando las persianas. Con este simple gesto puedes reducir el consumo de tu centro y obtener una mejor y más saludable iluminación.
- Sé responsable con el uso de la calefacción y el aire acondicionado en el aula. En los casos que no puedas modificar la temperatura por ti mismo, pide a la persona responsable que disminuya la potencia de los aparatos.
- También puedes reducir el consumo de energía del ordenador de tu centro. Primero, configurando el programa de ahorro de energía, situado en el Panel de Control, y segundo, apagando la pantalla, la impresora, el escáner o los altavoces cuando no los estés utilizando. Ten en cuenta que, por ejemplo, un monitor gasta un 70% del consumo energético total del equipo, usando de media 60W cuando está encendido, 6,5W en modo de espera y 1W apagado.
- Aunque en tu centro educativo haya un ascensor, utiliza siempre las escaleras que es mucho más saludable.
- No dejes las ventanas abiertas en la clase (aunque sólo sea una rendija) mientras esté encendida la calefacción o el aire acondicionado. Se pierde mucha energía innecesariamente.
- Propón en tu centro la utilización de bombillas de bajo consumo en los lugares que permanezcan mucho tiempo encendidas. Se puede reducir hasta en un 80% el consumo de electricidad y duran unas 8 veces más de media.
- Siempre que puedas asiste andando, en bici o transporte público a tu dentro de estudios, quizás no es necesario que te lleven en coche.